Archivo por meses: enero 2015

Un debate regional en torno a la Economía Social

“El rol protagónico de la Economía Social y Solidaria y su vinculación con los marcos legales de la región”, taller regional realizado en noviembre del 2014 en Santa Fe, organizado y convocado por el Foro Provincial de Economía Social.

El encuentro tuvo como objetivo visibilizar los procesos transformadores de la economía social en distintas países de la región. En ese sentido se orientó el debate y la reflexión sobre la necesidad de construcción de marcos regulatorios y de políticas públicas que promuevan y fortalezcan estos procesos con una lógica de largo plazo, sin depender de las voluntades de las gestiones políticas de turno.

La actividad fue organizada en el marco de la “Segunda Feria Provincial de Economía Social de de Santa Fe” en articulación con la Sub-secretaría de Economía Social de la provincia, en el proceso de presentación y discusión de un proyecto de ley de Economía Social y Solidaria de la Provincia.

 

Una economía con dimensión humana

Entrevista a Pablo Guerra, sociólogo uruguayo, docente en la Universidad de la República. Propone pensar a la economía solidaria como una práctica ligada a los principios de justicia social, democracia participativa y equidad de género.

El marco de la entrevista fue el desarrollo del taller “El rol protagónico de la Economía Social y Solidaria y su vinculación con los marcos legales de la región”, realizado el 22 de noviembre de 2014 en la ciudad de Santa Fe.
Allí Pablo Guerra, sociólogo uruguayo, magíster en Ciencias Sociales del trabajo y Doctor en Ciencias Humanas, realizó aportes para la reflexión y debate en torno a los procesos de economía social y solidaria que se están desarrollando a nivel local y provincial.
¿Cuales son las claves desde donde pensar la economía solidaria?
“Tenemos que reflexionar sobre la identidad de la economía solidaria más que una definición de unas pocas palabras y yo creo que el propio término nos da algunos indicios. Esta necesidad de incorporar la economía, o sea, la fase de producción distribución y consumo y de acumulación bajo una lógica solidaria. O dicho, de otra manera, cómo la solidaridad se convierte en un valor fundamental a la hora de pensar cómo producimos, distribuimos, consumimos y acumulamos. Y en ese sentido la economía solidaria, es una propuesta que pone acento en una práctica ligada por una serie de principios y de valores, por ejemplo, son la justicia social, la participación democrática más plena posible, el cuidado del ambiente, una participación equitativa desde el punto de vista del género. Y en los últimos años se ha ido conformando un movimiento que impulsa una economía de carácter alternativo llevada adelante por diversas organizaciones, muchas veces de productores, otras veces de usuarios o de consumidores, que están dispuestos a demostrar cómo se puede ser eficiente económicamente pero también social y ambientalmente”.

Trabajo y asociativismo
¿Qué rol juega el capital?
“El capital es un factor económico importante para todos los emprendimientos por lo tanto los emprendimientos de economía solidaria necesitan capital y tienen mecanismos para conseguirlo ya sea en el mercado o en el conjunto de la economía”, explica Guerra. “A diferencia de las economías capitalistas, donde el capital se convierte en el factor organizador que contrata al resto de los factores y que los somete a su lógica; en la economía solidaria los factores organizadores son el trabajo, y la asociatividad. Son estos dos factores los que deben organizar e impactar sobre el capital, las finanzas, los medios de producción o la tecnología”.

Lo pequeño es hermoso
¿Cómo contribuye a pensar los procesos de economía solidaria, la idea de que “lo pequeño es hermoso”?
“Lo pequeño es hermoso, Small Is Beautiful, es el titulo de una obra muy importante de un economista alemán, Ernst Schumacher, que yo lo vincularía con el titulo de otra obra que es “Desarrollo a escala humana” (Manfred A. Max-Neef) que de alguna manera ponen el énfasis sobre cómo desde el punto de vista de la economía solidaria, lo pequeño, lo generado desde las bases, con nivel territorial, conservando un espíritu humano, con niveles de participación en las diferentes organizaciones se pueden cultivar y pueden generar una identidad muy progresiva en términos económicos. Así, la mejor forma de vivenciar ésto es reconocer las grandes virtudes de los pequeños negocios de los pequeños emprendimientos, que tratan justamente desde lo pequeño desde lo puntual, cambiar el mundo; sabiendo que eso es posible en la medida en que otros tantos pequeños emprendimientos estén realizando un trabajo en ese sentido.

Entonces es fundamental el trabajo en redes…
Exacto, la importancia de trabajar en red, buscando la manera en que los emprendimientos familiares, o los de base territorial deben articular con otros, tejiendo redes, que permitan generar un sistema de encadenamiento de negocios participativos y que además permitan generar un movimiento de economía solidaria a nivel social que sea escuchado en los diversos ámbitos de negociación política.
Lo que nos lleva a hablar de la importancia de un encuadre legal y de la necesidad de un respaldo en el plano de las políticas públicas…
“Las políticas publicas estatales de promoción de las economías solidarias son de muchísima importancia, porque en los hechos lo que nosotros observamos es que en todos nuestros pueblos ciudades o países, hay infinidad de emprendimientos asociativos, de experiencias que están levantando las banderas de la justicia social y que se encuentran muchas veces abandonados, en una situación crítica, que con un poco de ayuda, motivación y con instrumentos apropiados pueden dar un gran paso y convertirse en un instrumento potente que satisfagan de mejor manera las necesidades de sus integrantes. Y en ese sentido creo que las legislaciones en economía solidaria más allá de hacer un aporte especifico para el crecimiento del sector, están colaborando muchísimo para darle visibilidad a un sector que es distinto tanto al privado capitalista como al público estatal. Entonces eso de decir “señores, atención, aquí hay un sector económico con una identidad específica” es algo que la elaboración de una ley puede contribuir a visibilizar”.

 

UNA ECONOMÍA CON DIMENSIÓN HUMANA

Entrevista a Pablo Guerra, sociólogo uruguayo, docente en la Universidad de la República. Propone pensar a la economía solidaria como una práctica ligada a los principios de justicia social, democracia participativa y equidad de género.

El marco de la entrevista fue el desarrollo del taller “El rol protagónico de la Economía Social y Solidaria y su vinculación con los marcos legales de la región”, realizado el 22 de noviembre de 2014 en la ciudad de Santa Fe.
Allí Pablo Guerra, sociólogo uruguayo, magíster en Ciencias Sociales del trabajo y Doctor en Ciencias Humanas, realizó aportes para la reflexión y debate en torno a los procesos de economía social y solidaria que se están desarrollando a nivel local y provincial.
¿Cuales son las claves desde donde pensar la economía solidaria?
“Tenemos que reflexionar sobre la identidad de la economía solidaria más que una definición de unas pocas palabras y yo creo que el propio término nos da algunos indicios. Esta necesidad de incorporar la economía, o sea, la fase de producción distribución y consumo y de acumulación bajo una lógica solidaria. O dicho, de otra manera, cómo la solidaridad se convierte en un valor fundamental a la hora de pensar cómo producimos, distribuimos, consumimos y acumulamos. Y en ese sentido la economía solidaria, es una propuesta que pone acento en una práctica ligada por una serie de principios y de valores, por ejemplo, son la justicia social, la participación democrática más plena posible, el cuidado del ambiente, una participación equitativa desde el punto de vista del género. Y en los últimos años se ha ido conformando un movimiento que impulsa una economía de carácter alternativo llevada adelante por diversas organizaciones, muchas veces de productores, otras veces de usuarios o de consumidores, que están dispuestos a demostrar cómo se puede ser eficiente económicamente pero también social y ambientalmente”.

Trabajo y asociativismo
¿Qué rol juega el capital?
“El capital es un factor económico importante para todos los emprendimientos por lo tanto los emprendimientos de economía solidaria necesitan capital y tienen mecanismos para conseguirlo ya sea en el mercado o en el conjunto de la economía”, explica Guerra. “A diferencia de las economías capitalistas, donde el capital se convierte en el factor organizador que contrata al resto de los factores y que los somete a su lógica; en la economía solidaria los factores organizadores son el trabajo, y la asociatividad. Son estos dos factores los que deben organizar e impactar sobre el capital, las finanzas, los medios de producción o la tecnología”.

Lo pequeño es hermoso
¿Cómo contribuye a pensar los procesos de economía solidaria, la idea de que “lo pequeño es hermoso”?
“Lo pequeño es hermoso, Small Is Beautiful, es el titulo de una obra muy importante de un economista alemán, Ernst Schumacher, que yo lo vincularía con el titulo de otra obra que es “Desarrollo a escala humana” (Manfred A. Max-Neef) que de alguna manera ponen el énfasis sobre cómo desde el punto de vista de la economía solidaria, lo pequeño, lo generado desde las bases, con nivel territorial, conservando un espíritu humano, con niveles de participación en las diferentes organizaciones se pueden cultivar y pueden generar una identidad muy progresiva en términos económicos. Así, la mejor forma de vivenciar ésto es reconocer las grandes virtudes de los pequeños negocios de los pequeños emprendimientos, que tratan justamente desde lo pequeño desde lo puntual, cambiar el mundo; sabiendo que eso es posible en la medida en que otros tantos pequeños emprendimientos estén realizando un trabajo en ese sentido.

Entonces es fundamental el trabajo en redes…
Exacto, la importancia de trabajar en red, buscando la manera en que los emprendimientos familiares, o los de base territorial deben articular con otros, tejiendo redes, que permitan generar un sistema de encadenamiento de negocios participativos y que además permitan generar un movimiento de economía solidaria a nivel social que sea escuchado en los diversos ámbitos de negociación política.
Lo que nos lleva a hablar de la importancia de un encuadre legal y de la necesidad de un respaldo en el plano de las políticas públicas…
“Las políticas publicas estatales de promoción de las economías solidarias son de muchísima importancia, porque en los hechos lo que nosotros observamos es que en todos nuestros pueblos ciudades o países, hay infinidad de emprendimientos asociativos, de experiencias que están levantando las banderas de la justicia social y que se encuentran muchas veces abandonados, en una situación crítica, que con un poco de ayuda, motivación y con instrumentos apropiados pueden dar un gran paso y convertirse en un instrumento potente que satisfagan de mejor manera las necesidades de sus integrantes. Y en ese sentido creo que las legislaciones en economía solidaria más allá de hacer un aporte especifico para el crecimiento del sector, están colaborando muchísimo para darle visibilidad a un sector que es distinto tanto al privado capitalista como al público estatal. Entonces eso de decir “señores, atención, aquí hay un sector económico con una identidad específica” es algo que la elaboración de una ley puede contribuir a visibilizar”.

 

Proyecto “Centros de día”

A través de la firma de un convenio con el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, durante el 2014 desarrollamos el proyecto “Centros de día” junto a tres instituciones de la ciudad de Santa Fe: el Hogar puertas abiertas “María Auxiliadora” de barrio Belgrano y los Centros de Días “Por una Mejor Comunidad” de barrio Villa del Parque y “Nuestra Señora del Rosario” de Pompeya.

En ese marco llevamos adelante dos líneas de trabajo: fortalecimiento institucional y los talleres con adolescentes y jóvenes.

Según lo establecido en el Decreto provincial 1497 del año 2011 “los Centros de Día están destinados a jóvenes y adolescentes con dificultades para incluirse en las distintas instituciones educativas, deportivas, de salud, etc. Son espacios de andamiaje, soporte y puente que los aloja en la situación en que están y a partir del cual pueden crear lazos que favorezcan su inclusión en distintos espacios sociales, culturales, productivos y educativos”

En tal sentido como organización planteamos propuestas de trabajo y dinámicas, respetuosos de los procesos institucionales de cada uno de los Centros, a fin de lograr los objetivos acordados.

En relación a la línea de “Fortalecimiento Institucional” nos planteamos como objetivo, la construcción de un proceso de acompañamiento a los Centros de día, para su consolidación y/o transformación en espacios territoriales de construcción colectiva, democrática e inclusiva en el trabajo con niños/as, adolescentes y jóvenes.

Los   talleres con jóvenes y adolescentes tuvieron por objetivo, procurar procesos de ciudadanía activa en jóvenes a través de la generación espacios lúdicos, de expresión artística y recreación.

Como organización que trabaja desde la perspectiva de la Educación Popular, las estrategias y actividades buscaron aportar a la construcción de identidades individuales y colectivas de los jóvenes generando participación y organización juvenil.

Los talleres, que tuvieron una impronta promoviendo la expresión y la participación artística, cultural y comunicacional de los jóvenes y adolescentes en pos de fortalecer lazos y relaciones que aporten a la construcción de identidades colectivas en la comunidad.